La Nueva Razón

Revista política y cultural panhispánica

Anumeralismo


Douglas Hofstadter, el autor del libro Gödel, Escher, Bach, an Eternal Golden Braid, acuñó la palabra innumeracy, por analogía a la palabra illiteracy (analfabetismo), para referirse a la carencia de conocimientos matemáticos que afecta a gran parte de la población. Por analogía, propongo como traducción de innumeracy al español la palabra anumeralismo, que me parece apropiada como título para este artículo.

Veamos un ejemplo de anumeralismo propuesto por A.K. Dewdney en su libro 200% of Nothing (200% de Nada):

Un hombre encuentra un billete de 5€, se lo mete en el bolsillo y piensa: “Como tengo un billete de 10€ en el otro bolsillo, acabo de ganar un 50%”. Cuando llega a casa, descubre que se le ha perdido el billete de 5€ que se encontró. Entonces piensa: “Como tenía 15€ y he perdido 5, he sufrido una pérdida del 33%. Como antes gané un 50%, en conjunto he ganado un 17%”.

Al leer esto, uno tiende a pensar: esta situación es tan absurda, que no puede ocurrir en la realidad. Sin embargo, el 30 de mayo de 2008 oí lo siguiente en las Noticias de Radio Nacional:

Los pescadores se quejan de la subida del gasóleo. Hace cinco años les costaba un 320% menos. 

Habrá que suponer que les pagaban por llenar el depósito. Lo que pasó en realidad es que el precio del gasóleo había subido un 320%. Lo que antes valía 100, ahora costaba 420. Luego hace 5 años, a los pescadores les costaba un 76% menos (320/420), no un 320% menos (320/100).

No veo ninguna diferencia entre esta noticia y la anécdota inventada por Dewdney. Es evidente que la persona que preparó la noticia en cuestión para Radio Nacional sufrió un ataque agudo de anumeralismo.

Veamos otro ejemplo, también real, mencionado en el libro de Dewdney. En California, cuando empezó la moda de sustituir las bombillas incandescentes por fluorescentes, que a igualdad de iluminación ahorran en el gasto de energía, una revista publicó un anuncio a toda página de Northeast Utilities, una compañía eléctrica local, que prometía a quienes adoptaran las nuevas bombillas un ahorro de energía del 200%.

Un californiano que no sufría de anumeralismo llamó a la compañía eléctrica y les preguntó si la compañía pensaba pagarle una cantidad todos los meses si usaba esas bombillas. Después de todo, si el ahorro de energía era del 200%, la bombilla tenía que estar inyectando energía en la red eléctrica siempre que estuviera encendida. El empleado de la compañía le contestó con un conciso “No” y colgó el teléfono.

El californiano llamó entonces a la empresa publicitaria que había puesto el anuncio y trató de explicar lo que significaría un ahorro del 200%, pero el empleado que le atendía le contestó que “sabemos por buena autoridad que las matemáticas son correctas.” Y no hubo forma de convencerle.

¿Por qué llegaron a esa conclusión? Imaginemos que el gasto de energía de las bombillas incandescentes fuera igual a 100. Supongamos que las fluorescentes tuvieran un gasto igual a 33. El ahorro sería igual a 67 (o sea, un 67%). Pero quienes hicieron los cálculos, en lugar de comparar 67 con el gasto inicial (100), como deberían haber hecho, lo compararon con el gasto final (33), y claro, les salió un 200%. Sólo que este resultado no tiene sentido práctico ni matemático.

Veamos otro ejemplo de anumeralismo del que puedo dar fe, pues lo oí personalmente en las Noticias de Radio 5 el 29 de mayo de 2008:

El IPC ha subido un 4,7%. El año pasado subió un 2,3%. Por lo tanto, los precios están al doble que el año pasado.

El IPC mide la variación de precios. Un IPC doble significa que el incremento de precios ha sido el doble, no que los precios estén al doble.

Termino con otro ejemplo extraído del libro de Dewdney: Sabemos que un googol es igual a 10100 (o sea, un uno seguido de cien ceros). Pues bien: un anuncio de la National Security Agency que ofrecía puestos de trabajo para informáticos, escribía en medio del anuncio el valor del googol (un uno seguido de cien ceros), y explicaba:

Les mostramos el googol porque para trabajar en la National Security Agency hay que pensar en grande.

Y añadía:

Contando durante las 24 horas del día, usted necesitaría 120 años para contar un googol.

¿Es esto verdad? Pensemos: 120 años equivalen a unos 3.786.831.130 segundos. Luego para contar un googol en 120 años, habría que contar 10100/3.786.831.130 = 2,64×1090 unidades cada segundo. Parece que los autores del anuncio no tenían una idea muy clara de lo que es un googol. O sea, padecían de anumeralismo.