La Nueva Razón

Revista política y cultural panhispánica

Confianza en el futuro

Hemos pasado del optimismo confiado (en la diosa razón y en la fuerza del progreso) a un mundo nihilista y con inclinaciones suicidas.

El pasado 26 de Noviembre la agencia Europa Press distribuyó la noticia de que “El metano puede capturarse y transformarse en alimento sostenible y rico en proteínas, según nuevo análisis” https://www.europapress.es/ciencia/laboratorio/noticia-convertir-metano-efecto-invernadero-comida-peces-20211126115224.html. El que existan microorganismos, denominados metanotróficos, que utilizan el metano como fuente de energía (en lugar de la luz del sol) es conocido desde hace tiempo y se puede encontrar en cualquier manual especializado. Lo novedoso es que el proceso de aprovechar el metano sea rentable económicamente. El que el metano tenga un efecto invernadero muy superior al dióxido de carbono es lo que hace que la noticia sea relevante. Tiempo atrás, en Nature Communications https://www.nature.com/articles/s41467-020-20214-z se ha publicado el enésimo estudio sobre la conversión de CO2 en hidrocarburos. Estas y otras noticias semejantes hacen pensar que en un futuro no muy lejano los gases de efecto invernadero tan “peligrosos” como el metano y el dióxido de carbono podrían ser (casi) completamente reciclados con lo que dejarían de ser una “amenaza” para la subida incontrolada de las temperaturas. Por ello, cabe preguntarse si no nos estamos precipitando en las predicciones de un futuro catastrófico y sobre todo en tomar medidas drásticas y claramente perniciosas como el impuesto a la producción de CO2.

En este sentido conviene recordar que el siglo pasado se pronosticó que no habría alimentos para sostener la creciente población del planeta y se decidió controlar la natalidad con medidas como la política de hijo único en China o la esterilización más o menos voluntaria de varones y mujeres (además del uso masivo de la píldora y del incremento del número de abortos). Uno de los resultados de aquellas políticas es el invierno demográfico al que nos enfrentamos ahora. Mientras tanto se desarrolló la revolución verde https://www.fao.org/3/w2612s/w2612s06.htm  que ha permitido que la India pasase de ser fuertemente deficitaria en hidratos de carbono a exportador de cereal. El problema era real, las soluciones puestas en marcha lamentables.

Tanto en el siglo pasado como en la actualidad lo que late debajo de las apresuradas medidas políticas es una evidente falta de fe en el género humano y en sus posibilidades para encontrar soluciones a los problemas a los que nos enfrentamos.

Esto es llamativo porque, según muestra Yuval Noah Harari en su libro “Sapiens. De animales a dioses”, lo que caracteriza a occidente en los últimos 500 años ha sido una desbordante confianza en el futuro. Parece que hemos pasado del optimismo confiado (en la diosa razón y en la fuerza del progreso) a un mundo nihilista y con inclinaciones suicidas. Quizá sea el momento de preguntarse si la desaparición de Dios del horizonte vital no tendrá, a la larga, consecuencias indeseables.