La Nueva Razón

Revista política y cultural panhispánica

(Imagen: Policía Nacional de Colombia CC BY-SA 2.0)

El éxodo venezolano y Colombia

Colombia necesita colaboración financiera internacional para poder mantener la ayuda a este volumen de migración venezolana hacia su territorio.

Los humanos poseen por derecho propio una condición esencial que tiene que ser respetada en su integridad, y es el derecho a vivir y permanecer en su propia patria de nacimiento, donde les corresponde formar familia, construir una forma de vida a través de conseguir los medios necesarios, como un empleo, un patrimonio, una buena educación, salud, vivienda, así como crecer en su formación personal con la ayuda de su propia cultura y costumbres, disfrutar el derecho a su libertad de acción y movimiento, igual que la libertad de derechos políticos y credo; en fin: poder disfrutar de todo aquello que se podría denominar el patrimonio de todos, el patrimonio de nacionalidad. 

La desgracia de los venezolanos

Solo se puede calificar de lamentable lo que le ha deparado la historia política al hermano pueblo venezolano al haber caído en manos del comunismo, pues esto marcó el punto de inflexión que cambió dramáticamente las condiciones de vida de los venezolanos, y para la república en su forma de gobierno, dado que el chavismo no respetó la temporalidad presidencial, sino que llegó para quedarse indefinidamente en el poder, es decir, borrando el principio democrático de la alternancia en el poder, figura que es propia de todos los países que tienen cimentada la vocación democrática. 

A partir de este escenario, siguió lo que distingue a un régimen de extrema izquierda: acabar con la independencia de poderes, y, en consecuencia, formar un gobierno totalitario, restringir al máximo las libertades -como decía Agustín Etchebarne: “Es fácil ser comunista en un país libre, lo difícil es ser libre en un país comunista”-, persecución política, violar los derechos humanos, expropiar la propiedad privada y empresarial, arruinar la economía, acabar con las fuentes de empleo, llegar a tasas extremas inflacionarias que se convierten en hiperinflación, lo cual hace imposible soportar el costo de vida, se agotan las provisiones alimenticias y las medicinas y en general todos los medios de vida. Todo esto le pasó a Venezuela, y aun más, como es el caso de la caída libre de la producción petrolera. Cuando llegó Chávez al poder en 1999 se producían 3,5 millones de barriles de petróleo a diario, hoy (junio 2021) según estadísticas de la Organización de los Países Exportadores de Petróleo (OPEP), la producción está alrededor de 500 mil barriles al día. Llegar a este estado de país ahora en la miseria, la nación que otrora era la más rica de la región, eso tiene nombre propio y se llama socialismo-comunismo.  

Insoportable vida para el pueblo

En tales condiciones precarias de subsistencia, de pauperización, que significa extrema pobreza y miseria, el pueblo venezolano ha tenido que forzosamente emprender la migración masiva hacia otros países de Suramérica, tales como, Colombia, Ecuador, Perú, Argentina, Brasil, Chile; y a otros países del mundo, como Estados Unidos, España; buscando ayuda humanitaria y empleo para poder subsistir. Colombia es el destino de la mayor afluencia migratoria: de los aproximadamente 5 millones de venezolanos que han salido de su país, se estima que a abril de 2021 por lo menos 2 millones están en Colombia, y diariamente aumenta esa cifra. Al final de 2021 seguramente habrán salido de Venezuela 7 millones de personas.

Carga económica para Colombia

El gobierno colombiano ha hecho ingentes esfuerzos económicos para ayudar a estos amigos venezolanos, y poder atender esta demanda adicional de empleo, servicios, salud, educación, vivienda; incluso reglamentó un estatuto temporal de protección de migrantes, con el fin de permitir que los exiliados venezolanos que se encuentren en Colombia en un régimen de protección temporal, puedan hacer el tránsito a un régimen migratorio ordinario, lo que significa que quienes se acojan a la medida tendrán un plazo de 10 años para obtener visa de residentes. Esto causa un fuerte impacto en la economía colombiana y contribuye a incrementar considerablemente el déficit fiscal. Según estudios del Banco Mundial y el Fondo Monetario Internacional (FMI), ese impacto anual en las cuentas fiscales colombianas puede ubicarse hasta en 0,6 puntos del Producto Interno Bruto (PIB), lo cual equivale aproximadamente a 1.800 millones de dólares. Colombia necesita colaboración financiera internacional para poder mantener la ayuda a este volumen permanente de migración venezolana hacia su territorio, pues ningún país está preparado para atender una contingencia presupuestaria de esta naturaleza.