La Nueva Razón

Revista política y cultural panhispánica

La insubordinación de España

En la actualidad, España es una pobre nación subordinada. Carece por completo de instrumentos para ejercer su soberanía.

Dice el diccionario de la RAE que la subordinación “es una sujeción a la orden, mando o dominio de uno”. En este caso hablamos de la acción que una potencia subordinante ejerce para mantener sujetos a otros estados que conservan su soberanía únicamente desde el punto de vista ritual, formal o decorativo.

Dice también el diccionario que subordinar “es sujetar personas o cosas a la dependencia de otras”. De idéntica manera, podríamos incluir naciones o unidades estatales. Unas subordinan a otras. Ciertas unidades políticas se sujetan a otras, lo permiten, lo consienten de grado o por fuerza. La subordinación de unidades políticas contemporáneas, cada vez más, adopta la forma mixta. Los estados o naciones se dejan subordinar de una doble y combinada manera:

  1. De grado, es decir, por obra de consentimiento generalizado e inducido desde las élites. Todo un aparato de propaganda por parte de las élites hegemónicas induce al resto de la población el  catálogo de bondades, conformismos y conveniencias para quedar gustosamente sojuzgados. Es una esclavitud consentida por los propios esclavos, la cual se debe entender en el contexto de la dinámica y tensión interna de las clases en la nación.
  2. Por fuerza, es decir, por medio de coacciones, amenazas, bloqueos, intromisiones, injerencias de la potencia subordinante. Las élites, y tras ellas, la masa de la población, no puede por menos de resignarse, ante la propia impotencia, con ser una colonia informal de la potencia dominante.

El secreto del llamado “europeísmo” como sistema de dominación sobre España reside en esta doble vía de subordinación, aceptada por grado y por fuerza, así como en el engaño que de manera sucesiva la Francia, la Gran Bretaña y los Estados Unidos han ejercido sobre España y contra España. 

El llamado “europeísmo” muestra la doble vertiente de nuestra subordinación:

  1. Dejar América para los norteamericanos (doctrina Monroe). Esto es, separatismo e incomunicación entre peninsulares e hispanoamericanos. 
  2. Dejar a la España peninsular como colonia de la Europa Unida, como colonia de Alemania, como prostíbulo, playa y terraza soleada de los europeos del norte.

Mi libro va contra esto.

SINOPSIS

Toda nación se basa en una fe fundante. La nación española se fundó espiritualmente en dos pilares: el Imperio y el Catolicismo. Antes que nación, España fue Imperio, un Imperio Católico a cuya misión civilizadora debían plegarse los demás pueblos del orbe. En la actualidad, España es una pobre nación subordinada. Carece por completo de instrumentos para ejercer su soberanía. Ha desmantelado su industria y su autosuficiencia. Ha renunciado a defender sus fronteras y se ha infectado de ideologías extranjeras. Pero esto puede cambiar.

DATOS DEL LIBRO

Título: La insubordinación de España
Autor: Carlos X. Blanco
Prólogo: Raúl González Zorrilla
Traductor: Carlos X. Blanco
Primera edición: Abril de 2021
Número de páginas: 82
ISBN: 979-8735-005-98-8