La Nueva Razón

Revista política y cultural panhispánica

Javier Milei

La unión hace la fuerza

Los liberales tienen que entrar en política y unirse a los conservadores, no hay mejor unión que esta.

Últimamente se ha estado discutiendo mucho sobre si los liberales/libertarios debemos de entrar en política o incluso juntarnos con según qué sector. Esto ya se dio cuando muchos liberales (a partir de ahora me voy a referir a liberales y a libertarios como “liberal”) decidieron entrar en partidos políticas o en sus juventudes, actualmente se está dando porque muchos asesores de algunos partidos políticos están entrando, también por qué algunos se han metido directamente en la lucha política como Espert o Milei. 

En primer lugar, vamos a ver el punto del que no está de acuerdo. El liberal purista dice que entrar en política o apoyar a ciertos partidos que no son liberales puros está mal, ya que ensucia la imagen del liberalismo, además de que está la posibilidad de que el que entre se corrompa. Otra de las cosas es que se dice es que hay una incongruencia en el propio hecho de entrar en la política, ya que estarías enriqueciéndote a costa de las demás personas, asimismo estarías legislando sobre ellas y eso rompe con la esencia del liberalismo. 

En segundo lugar, veremos el punto de vista del que sí que está de acuerdo. El liberal pragmático dice que entrar en política o apoyar a ciertos partidos que no sean del todo liberales está bien, ya que estos pueden dar la visión liberal a personas que sin ellos no la hubiese visto, además de poder convencer a cierto sector de la política de que sus políticas son las idóneas y que si las hacen pueden obtener más votos. Otras de las cosas que afirman, es que hacer alianzas con gente que no tienen del todo la misma ideología es bueno, ya que puedes unir fuerzas y destruir lo que realmente importa, el socialismo. 

Vistas las dos visiones que tienen ambos a grandes rasgos, vamos con el análisis pertinente. Yo particularmente estoy con los segundos, soy una persona más pragmática. Personalmente creo que sí que hay que meterse en política, al final es una cosa que o la haces o te la hacen, es decir, en estos tiempos siempre va a haber un gobierno dictaminando qué legislación te imponen y yo prefiero a un liberal (no en el sentido anglosajón) o un conservador que a un socialista. La pregunta que siempre lanzo es, ¿quién prefieres de ministro de economía, a Lacalle o a Montoro? La respuesta creo que es fácil de responder, pues todos obviamente preferiríamos a Lacalle antes que Montoro. 

La cuestión crucial aquí es que ningún liberal puro va a conseguir nada si pone todas las consignas teóricas como políticas, ¿por qué? Porque las realidades son muy distintas, tenemos que distinguir entre las páginas de un libro a como se vive en el mundo real. La política es ceder y marcar alianzas, a mi que ayer Milei estuviera en el acto de Vox me pareció estupendo, si sus mensajes son escuchados y pueden cambiar algunas políticas y que sus consignas sean aclamadas sería estupendo. 

El rival a batir es claro y son los socialistas que tienen diferentes caretas, ya sea la izquierda tradicional, los socialdemócratas, los feministas, los ecologistas o los que se camuflan como los del centro que apoyan incondicionalmente la agenda 2030. 

Así que por esto los liberales tienen que entrar en política y unirse a los conservadores, no hay mejor unión que esta, ya que si se coge las mejores de cada bando puede ser la unión perfecta para tiempos tenebrosos donde la careta es diferente, pero el fondo es el mismo y esa es la agenda 2030.

(Imagen: Todo Noticias CC BY 3.0)