La Nueva Razón

Revista política y cultural panhispánica

(Imagen: United Nations Photo CC BY-NC-ND 2.0)

Miles de refugiados afganos llegarán a Iberoamérica

En Iberoamérica los países que ya han anunciado que recibirán a inmigrantes afganos son: Colombia, México, Costa Rica y Chile, dándoles prioridad a las mujeres y niñas.

El pánico ante la irrupción inesperada de un régimen talibán ha hecho que decenas de miles de personas busquen salir de Afganistán a toda costa y cuanto antes. Esto ha hecho que el mundo se prepare para recibir una nueva oleada de migrantes que recuerda, quizás por su dramatismo aunque ciertamente no por su volumen, a la crisis de refugiados sirios que se desató hace diez años.

La situación ha generado tanta tensión y controversia, que países vecinos de Afganistán, que en años anteriores han recibido a inmigrantes afganos, han cerrado ahora sus fronteras, atentos al desenlace de la crisis.

En Iberoamérica los países que ya han anunciado que recibirán a inmigrantes afganos son: Colombia, México, Costa Rica y Chile, dándoles prioridad a las mujeres y niñas que temen verse sometidas otra vez a las draconianas leyes de los talibanes que pueden, por ejemplo, además de imponer el burka obligatorio, no permitir a las mujeres salir a la calle sin un familiar masculino, reírse en público o ejercer un trabajo diferente al doméstico.

El gobierno chileno señaló que acogerá a personas afganas que se dediquen a promover los derechos de las mujeres y que se sientan amenazadas por realizar esa labor.

Sebastián Piñera, presidente de Chile, afirmó que se compromete a recibir a cerca de 10 familias a través de programas de la ONG Front Line Defenders, una cifra irrisoria, pero que puede ser una señal de apertura.

El gobierno de Costa Rica, por su parte, anunció que creó un frente humanitario para mujeres y niñas afganas. Epsy Campbell, vicepresidenta del país, dijo en Twitter que Costa Rica decidió abrir su fronteras e hizo un llamado al resto de países del mundo a ser realmente «Naciones Unidas».

En México, el canciller Marcelo Ebrard también explicó en Twitter que el gobierno mexicano comenzará a tramitar las primeras solicitudes de refugio para afganos a través de la embajada de México en Irán.

El canciller no dio más detalles, pero la declaración fue elogiada por Giovanni Lepri, director de ACNUR en México quien afirmó que, para que un ciudadano afgano se considere refugiado en México, debe llegar al territorio mexicano y solicitar el registro como refugiado. Si no se hace por esta vía, el gobierno mexicano se plantea también ofrecer asilo político.

Finalmente, Iván Duque, el presidente colombiano, anunció que su país recibirá cerca de 4.000 afganos cuyo destino final es Estados Unidos, pero que deben esperar a que se haga el estudio de su solicitud de petición de asilo fuera del país del norte; proceso que podría durar meses e incluso años.

Aunque no se conocen aún los detalles, la figura que podría recibir a los afganos en Colombia es la de «permiso humanitario temporal». Los afganos en «tránsito» en Colombia serán alojados en hoteles en algunas de las principales ciudades del país y tendrán movilidad libre en todo el territorio colombiano. Los costos de la llegada de estos refugiados en tránsito los asumirá USAID, Agencia para el Desarrollo Internacional de Estados Unidos, aseguró la vicepresidenta Marta Lucía Ramírez.

Colombia: país de tránsito

De los cuatro países que, a la fecha, se han declarado dispuestos a acoger ciudadanos y ciudadanas afganas, la situación que resulta más incierta es la de Colombia, ya que muchos de los afganos que van a llegar en tránsito al territorio colombiano podrían no ser aceptados por Estados Unidos, lo que los dejaría en un limbo en Colombia.

Lo anterior quiere decir que Colombia, que ya ha vivido una gran crisis con el tsunami migratorio venezolano, tendrá que estar lista para recibir a migrantes afganos permanentemente, si llega a ser necesario. El gobierno Duque deberá tener un plan eficiente en marcha puesto que, para todos esos afganos que finalmente no sean aceptados por las autoridades estadounidenses, vivirán un proceso largo y complicado para lograr que sus peticiones para quedarse como refugiados en Colombia sean aceptadas.

Por eso, es clave que el Estado colombiano se prepare para la posibilidad de permitir que estos refugiados en tránsito puedan gozar de derechos de cualquier colombiano, como trabajar legalmente y acceder a los servicios de salud, incluso sin contar con la promoción de USAID.

Colombia, principal país de acogida de la diáspora venezolana con más de 1.7 millones de migrantes venezolanos en su territorio, teme enfrentarse entonces a otra ola migratoria, aunque de dimensiones ínfimas en comparación. Aún así, falta por ver cómo recibirán los colombianos a los afganos puesto que, en el caso de la migración venezolana, y a pesar de compartir muchísimos rasgos culturales con el país vecino, la integración de los venezolanos, en muchos casos, ha sido bastante difícil.

Las naciones participantes

Falta saber si otros países de la región se unirán a los cuatro que ya abrieron, sobre el papel, sus fronteras a los afganos. Esto sigue siendo una posibilidad ya que, después de la toma talibán de Kabul, Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, El Salvador, Honduras, Guatemala y Paraguay firmaron una declaración conjunta, junto a otros diez países no iberoamericanos, donde declaran una preocupación profunda por las mujeres y niñas afganas, su derecho a la educación, al trabajo y a su libertad de circulación en Afganistán.

Asimismo, hay expectativa sobre cómo manejará cada país esta nueva presión migratoria, que se suma a la de Venezuela, Haití y los países del Triángulo del Norte, Guatemala, Honduras y El Salvador.

Ante la grave crisis desatada por la retirada precipitada de las fuerzas occidentales de Afganistán, el secretario general de Naciones Unidas, Antonio Gutérres, hizo un llamado a todos los países a recibir refugiados y a abstenerse de deportar a los afganos; «no podemos ni debemos abandonar a los afganos» dijo Gutérres al Consejo de Seguridad de Naciones Unidas.

(Este artículo se basa en un informe de Open Democracy. Licencia: CC BY-NC 4.0)