La Nueva Razón

Revista política y cultural panhispánica

Prisioneros de prisiones

Por mucho que nos digan que ETA ya no mata, el miedo está metido hasta el tuétano de la sociedad vasca, y los efectos del terrorismo siguen presentes.

Hoy, el inefable ministro de Política Territorial, Miquel Iceta, ha venido a Bilbao a hacer  realidad uno de los sueños de ETA , la transferencia de las competencias penitenciarias a la  Comunidad Vasca, es decir el cuidado de los suyos. 

Una vez más como pasó con Lemóniz, la ikurriña, el Estatuto de Autonomía, la policía  autónoma, la autovía de Leizarán… algunos pensaban que sería la última cesión.

Casi mil fueron asesinados, cientos de miles expulsados, mientras casi todos los demás atenazados por el terror de ETA callan todavía.

Hubo y hay quienes jamás cedieron a las exigencias de la banda terrorista, ni antes ni ahora. Casi mil fueron asesinados, cientos de miles expulsados, mientras casi todos los demás atenazados por el terror de ETA callan todavía. Por mucho que nos digan que “ETA ya no mata” o “ya acabó la época del  miedo”, yo, que he sido candidata de Vox en Guipózcoa en las elecciones autonómicas del  2020, les puedo asegurar que no, que el miedo está metido hasta el tuétano de la sociedad  vasca, que los efectos del terrorismo siguen presentes, que los etarras jamás pensaron en poder cobrar (como cobran del Estado en las instituciones) de sus víctimas, y precisamente esto es lo que ocurre ahora. 

Construir sobre la injusticia es la condena más dura y cruel que una sociedad puede recibir.

Ante el acto de entrega de esa competencia que de la mano del PSOE se hace al  PNV, el partido más extorsionador de todos, el más beneficiado por el daño hecho por el  terrorismo etarra (junto con sus herederos: Bildu), en la calle estaban Vox Vizcaya, Vox  Álava y Vox Guipúzcoa. El presidente de Vox Guipúzcoa, Juan de Dios Dávila, con megáfono en la mano, ha dicho: “Construir sobre la injusticia es la condena más dura y cruel que una sociedad puede recibir”.  

Hoy ha quedado claro quien entrega y quien traga. Vox no. Vox no es PRISIONERO DE  PRISIONES.