La Nueva Razón

Revista política y cultural panhispánica

Reyes Romero: «Las políticas de género también perjudican a las mujeres»

María de los Reyes Romero Vilches, vicepresidente provincial de VOX en Sevilla, encabeza la lista de la formación por Sevilla para el Congreso de los Diputados. Es madre de familia numerosa y ha desarrollado su carrera profesional como comercial en diferentes empresas en la capital andaluza.

María de los Reyes Romero Vilches, vicepresidente provincial de VOX en Sevilla, encabeza la lista de la formación por Sevilla para el Congreso de los Diputados. Es madre de familia numerosa y ha desarrollado su carrera profesional como comercial en diferentes empresas en la capital andaluza.

Usted es uno de los rostros más conocidos de VOX en Sevilla, ¿de dónde viene su interés por la política?

He sentido interés por la política desde la adolescencia, si bien nunca había pertenecido a ningún partido político. Me había limitado a votar a distintas formaciones con las que me he podido identificar más o menos en un momento de mi vida. Pero he observado con especial preocupación la trayectoria de España, sobre todo a partir del terrible y extraño atentado del 11 de marzo de 2004 También recuerdo con especial indignación el día en que soltaron al etarra Bolinaga y la falta de voluntad política del Partido Popular a pesar de su mayoría absoluta, a la que yo contribuí. Después de aquello, me prometí a mí misma que nunca volvería a votarles. El surgimiento de VOX en 2014 fue una inyección de ilusión y esperanza para mí y para muchos españoles que nos sentíamos huérfanos políticamente.

Las feministas radicales suelen acusar a VOX de machismo. Sin embargo, en Sevilla usted es la vicepresidente del partido, y la presidencia provincial está también en manos de otra mujer. ¿Acaso tienen cuotas femeninas?

Por su puesto que en VOX no hay cuotas femeninas, pero sí es cierto que las mujeres que formamos parte de este proyecto estamos muy implicadas. Tenemos ejemplos como Alicia Rubio o Rocío Monasterio, que luchan contra las políticas de género, porque estas son perjudiciales no solo para los hombres, sino también para las mujeres. Lo importante no es el sexo de la persona, sino sus ideales y su compromiso. Muchas de las mujeres que formamos parte de VOX somos madres de familia numerosa y queremos educar a nuestros hijos en los mismos valores, independientemente de si son hombres o mujeres.

El pasado noviembre usted lideró la protesta ante la Audiencia Provincial de Sevilla, donde exhibieron chorizos en el momento en el que entraban los 21 ex altos cargos de la Junta procesados por delitos de prevaricación y malversación de caudales públicos. ¿Piensa demostrar con el mismo arrojo su compromiso con la justicia en el Congreso de los Diputados?

Por supuesto. Es uno de los motivos que me ha llevado a aceptar la candidatura al Congreso de los Diputados por la provincia de Sevilla. No me da miedo enfrentarme a cualquier político ni por sus ideas demagógicas ni por su comportamiento corrupto. Aquella protesta fue una manera de llamar la atención de la opinión pública sobre la corrupción del partido que ha gobernado durante casi cuarenta años en la Junta de Andalucía, que es el mismo que está gobernando en España en estos momentos, y que está dispuesto a pactar con los enemigos de nuestra nación. Ya vemos que la corrupción del partido socialista no solo es política, sino también moral.

En las elecciones andaluzas sucedió un terremoto político. No sólo los socialistas perdieron su feudo histórico, sino que VOX también obtuvo un resultado tan bueno como inesperado. ¿Cree que el 28 de abril VOX dejará otra vez en evidencia a los encuestadores?

Las próximas elecciones van a ser una gran sorpresa para todos. No hay más que ver la cantidad de gente que acude a los actos de VOX y leer los comentarios que se hacen en redes sociales y en los diarios digitales, aunque no sean de nuestra línea política. La mayoría de estos comentarios apoya a VOX, aunque las noticias sean tendenciosas o directamente estén manipuladas en contra de nosotros.

Desde que Pablo Iglesias decretara la «alerta antifascista» contra VOX, varios miembros y simpatizantes del partido han sido amenazados y agredidos por grupos de extrema izquierda. Usted es mujer y madre de familia numerosa, ¿de dónde saca valor para seguir defendiendo sus ideales en un ambiente tan hostil?

Tengo que decir que me crezco ante la adversidad. Desde pequeña siempre he sido la típica ”justiciera” que defendía a los compañeros de colegio que eran agredidos o menospreciados en la clase o en el patio. Se dice que para que el mal triunfe solo hace falta que las personas de bien no hagan nada. A mis hijos siempre he intentado inculcarles los valores de la justicia y la valentía.

Para que VOX pueda gobernar probablemente tendrá que pactar con el Partido Popular y Ciudadanos. ¿Cuáles son los puntos en común y qué es lo que separa a VOX de sus posibles socios?

En Andalucía ya hemos conseguido marcar la agenda del PP y de Ciudadanos, a pesar de que no formamos parte del gobierno. Hay que recordar que gracias a VOX se ha conseguido un cambio después de 37 años de mandato del PSOE. Creo que es posible llegar a acuerdos con estos partidos en algunos asuntos, como la defensa de la unidad de España y la necesidad de bajar los impuestos. Pero no olvidemos que en la anterior legislatura, el PSOE gobernó en Andalucía gracias al apoyo de Ciudadanos y lo hizo siguiendo con las mismas políticas socialistas. Por eso, en VOX le llamamos la ”veleta naranja” porque es una fuerza muy oportunista, capaz de defender una politica y su contraria según sus opciones para tocar poder.

En cuanto al PP, el gran problema que tiene es su tibieza y cobardía, ya que siempre se pliega ante las exigencias de lo políticamente correcto. En política lingüística y familiar algunas de sus ideas no son diferentes de las de la izquierda o los nacionalistas. La prueba la tenemos en determinadas regiones como Galicia o Baleares, en las que el PP no ha defendido la lengua española como debiera; y en Madrid donde han promulgado una ley de ”derechos LGTBI” más radical que la de la extrema izquierda. Por eso confiamos en tener el apoyo suficiente para marcar la tendencia de los posibles acuerdos con estas fuerzas políticas.

¿Cuáles serían las medidas clave de un gobierno liderado por VOX?

Una de las medidas urgentes sería la aplicación del artículo 155 en Cataluña, hasta lograr una normalización de la convivencia. Eso nos llevaría un tiempo, ya que recuperar la educación y la seguridad es fundamental para revertir el daño que se ha hecho durante casi cuarenta años en esta región. También es prioritario crear un ministerio de familia y natalidad, desde el que podamos tomar medidas contra la crisis demográfica e impulsar la defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural. Y, por supuesto, la bajada de impuestos, que incidiría en la creación de empleo, además del beneficio directo en la economía de los españoles. Los partidos políticos están acostumbrados a proponer medidas que no están dispuestos a cumplir, llegado el momento. En VOX somos diferentes.

El Gobierno de Mariano Rajoy ya aplicó una vez el artículo 155 y no parece que haya solucionado el conflicto catalán. ¿Por qué sería diferente si lo aplicara VOX?

Porque, en realidad, ellos no pretendían aplicar un 155 efectivo; simplemente era una estrategia improvisada cara a la opinión pública. Tanto el PP como el PSOE han necesitado a lo largo de los últimos años el apoyo de los separatistas para gobernar, y de ahí su reticencia a aplicar este artículo de forma seria. También Ciudadanos se mostró partidario de esta aplicación tan débil, pues sabían que les beneficiaba una convocatoria anticipada de elecciones. Efectivamente, ganaron las elecciones autonómicas, pero no les ha servido para gobernar.

En VOX somos partidarios de una aplicación contundente, sin poner fechas cortoplacistas ni mirar intereses partidistas, sino con el suficiente tiempo para desmontar las políticas que han llevado a Cataluña al desastre.

También menciona la crisis demográfica. ¿Cómo piensan fomentar la natalidad?

Hay que reconocer, en primer lugar, que es un asunto complicado, porque evidentemente no se puede obligar a nadie a tener descendencia. Pero también sabemos que muchas familias se resisten a tener hijos por razones económicas. Se trata de tomar medidas para intentar conciliar la vida familiar y laboral; fomentar horarios laborales flexibles, que haya suficientes plazas de guardería, etc. Se pueden tomar muchas medidas, como incentivos fiscales y ayuda a viviendas para familias numerosas, según se lleva haciendo desde hace tiempo en otros países de Europa y está dando sus frutos. Se pueden organizar campañas públicas de concienciación sobre la crisis demográfica. En España este problema ha surgido más tarde que en otros países, pero creo que estamos a tiempo de revertir el grave asunto del invierno demográfico que nos amenaza. Para ello, hay que empezar por reconocer el grave problema que supone esta realidad de la que nadie habla, salvo VOX.

¿La defensa de la vida desde la concepción hasta la muerte natural significa que derogarían la ley de aborto y no permitirían la eutanasia bajo ningún supuesto?

La actual ley del aborto debe ser derogada inmediatamente. Eso no supondría volver a la anterior normativa, ya que por la vía del ”riesgo psicológico para la madre”, había un auténtico e hipócrita fraude de ley, que permitía en la práctica el aborto libre. Sin embargo, la ley actual de Zapatero, dejada intacta por el PP, es aun peor, puesto que establece un supuesto ”derecho al aborto” que es absoluto y que ellos ligan, de forma absurda, con la dignidad de la mujer. Nuestro objetivo sigue siendo el aborto-cero, y consideramos que, desgraciadamente, en España está muy enraizada una ”cultura de la muerte” que tenemos que combatir con medidas positivas de apoyo a las madres, de incentivos incluso económicos para fomentar la natalidad, con medidas educativas, que muestren la realidad científica de que lo que la mujer lleva en su seno no es un grano, sino la vida de un ser humano indefenso, y nadie tiene el ”derecho” a acabar con ella. La sociedad civil es la que debe abanderar esa causa justa. Queremos hacer una política de información y apoyo a la mujer embarazada, frente a las presiones de los lobbies abortistas que generan enormes ingresos con su obsesión por hacer que las mujeres aborten, como si eso fuera muy progresista. Polonia, Hungría y algunos estados americanos nos marcan el camino en este sentido.

En cuanto a la eutanasia, no podemos permitir que se convierta en una forma de ”librarse de la carga” que puede suponer cuidar a personas con facultades mermadas por la edad o por alguna enfermedad. El juramento hipocrático que hacen los médicos es para salvar vidas y no para acabar con ellas. La experiencia de Holanda y Bélgica es que las personas de cierta edad tienen cada vez más pánico a ingresar en un hospital, no vaya a ser que los ”eutanasien”, supuestamente por su bien, aunque todos sabemos que es para ahorrar costes o por otros motivos familiares inconfesables. Parece mentira que en estos momentos sea más apreciada la defensa de la vida de los animales que la de las personas.

¿No cree que la bajada de impuestos que proponen pondría en peligro los servicios públicos?

No. La bajada de impuestos vendría acompañada de una eliminación de gastos innecesarios, como los relacionados con autonomías, que se han convertido en un lastre para la economía. Eso conllevaría la reducción de cargos públicos innecesarios, además de empresas públicas, subvenciones a partidos, sindicatos, patronales, etc. En España se despilfarra muchísimo dinero en financiar a organizaciones que se dedican a promocionar la ideología de género, la ”Memoria histórica” y otras cuestiones ideológicas. Los países más prósperos a los que queremos emular tienen servicios sociales muy eficientes e impuestos relativamente más bajos.

La Junta Electoral frenó el debate televisivo que se iba a celebrar con la participación de VOX. ¿Qué opina de esa decisión?

Es una de las tantas zancadillas que nos están poniendo desde que surgimos en 2014. Al principio, no nos tomaban en consideración, porque pensaban que no llegaríamos a ser una alternativa real. Pero a medida que observan nuestro crecimiento y la posibilidad real de llegar al gobierno de España la maquinaria anti-VOX se afianza. Afortunadamente, no dependemos de los medios de comunicación tradicionales, y las redes sociales son las que han contribuido al impulso de nuestro proyecto. Ahí es donde acuden los españoles que quieren conocer nuestras propuestas, sin miedo a manipulaciones y tergiversaciones. En cualquier caso, es una vergüenza que la Junta Electoral prohíba a VOX participar en los debates públicos, y en cambio permita la propaganda de miembros encarcelados de partidos golpistas que trabajan para la demolición de la convivencia.

Si VOX llegara a gobernar, ¿estaría dispuesta a asumir algún cargo en el nuevo Ejecutivo?

No tengo más aspiración que la de contribuir modestamente a la regeneración de nuestra nación. Para ello estaré a disposición del Partido si considera que debo estar en puestos más o menos relevantes.