La Nueva Razón

Revista política y cultural panhispánica

Vida con propósitos


“El propósito de la vida no es ganar, el propósito de la vida es crecer y compartir”.-

Vamos iniciando un nuevo año, y esto siempre nos lleva a querer cambiar algo en nosotros, trabajar en otro sitio o descubrir nuevos horizontes en el plano personal o profesional. Estos días son suficientes como para tomarlos como un pretexto para llegar a ser (o por lo menos empezar) a ser esa versión que tanto hemos querido ser, y también, que llevamos tiempo postergando.

Es importante tener por lo menos un propósito en la vida, pero si son más, mucho mejor…

Nuestra vida necesita de impulsos, aquellos que nos empujan a querer hacer algo, y a su vez, de situaciones que nos supongan retos ya que el solo hecho de retarnos contribuye al crecimiento, aprendizaje y a generar fortaleza mental.

Si tienes un propósito en la vida, ese será la razón por la cual te despiertes temprano con una sonrisa, sin problema alguno, y completamente enfocado(a) en el paso a paso, y posteriormente disfrutando de los gratificantes resultados que habrán brindado tus esfuerzos.

Las personas algunas veces requerimos dejar atrás entornos que ya no nos apasionan, que se han convertido en lugares en donde nuestros patrones de conducta se vuelven repetitivos y los días monótonos. Necesitamos de proyectos que encaminen nuestras vidas fuera de ambientes tóxicos, y que por el contrario, añadan esa pizca de ilusión a cada momento vivido.

De muchas maneras los propósitos agregan orden y dirección a nuestro rumbo, porque guían nuestras acciones, encausan de una manera equilibrada las emociones que surgen dentro de nuestro ser, y segregan frustraciones que como todo ser humano, padecemos.

En muchas cuestiones de la vida no podemos tener el control de ciertas situaciones en nuestras manos, no podemos modificar los resultados y tampoco la manera en cómo hubiéramos querido que empezaran; sin embargo tener la primera palabra y sentir esa sensación de que es posible decidir nuestro destino nos acerca a tomar las riendas de nuestra vida. Y este es otro punto del que nos provee el hecho de tener una serie de propósitos, ya que en dado caso de que así lo necesitemos, podremos ajustar las velas y navegar más acorde a los tiempos que cursen.

Si viéramos a nuestras metas como esa llave que abre a un mundo repleto de posibilidades, de crear y al fin ser dueños de cada nuevo paso que damos, sin lugar a dudas la vida tornaría de otro color.

A pesar de que somos conscientes de que no es suficiente con el “querer”, hacen falta organización, planeación y lo más importante, voluntad y determinación.

Y es por eso que compartimos una serie de sugerencias/consejos para concertar metas y propósitos posibles y concretos:

  1. Hay que tener metas claras.

Visualizar y saber que de verdad se está dispuesto(a) a emprender un camino para hacerlas realidad con todos los obstáculos que éstas traigan a nuestra vida, es ser realista y al mismo tiempo tener compromiso para afrontar lo que se avecina.

  1. Entre todos los hábitos, la determinación es primordial.

Los hábitos se entrenan todos los días, tal y como practicarías un deporte, así mismo puedes entrenar a tu cerebro, a desafiarle y no darse por vencido a la primera derrota. Continúa intentándolo hasta conseguir lo que deseas.

  1. Un premio por cada tarea realizada o desafío alcanzado.

 Este camino no tiene que suponerte una pesadilla o sufrimiento, no todo es rigurosamente estricto. Se vale darte un pequeño obsequio por cada tarea cumplida, esto te dará mayor impulso para la consecución de las demás, y también, mejorará tu estado de ánimo.

  1. Disfruta el proceso.

No es nada estupendo cumplir con cada tarea y actividad si no disfrutas de los pequeños placeres que brinda el proceso. Porque esta es una de las vías más importantes para merecer y alcanzar el objetivo mayor.

  1. Sé y piensa positivo.

No es una utopía pensar positivamente y actuar de dicha manera, cientos de estudios han tratado el tema con suma seriedad debido a que la actitud mental positiva ha acercado a muchísimas personas a un estilo de vida exitoso; porque cuando actuamos de esta manera confiamos más en nosotros. Y por consiguiente, estamos a solo unos pasos de obtener nuestros objetivos.

Conquistar límites y traspasar barreras mantendrá nuestras destrezas y capacidades en mejora continua, y nos mostrará que el camino siempre será el esfuerzo y el arduo trabajo. Mas cabe señalar que también nos invita a compartir con los demás, a saber disfrutar con paciencia, y a crecer en cada aspecto de nuestra vida. El autoestima y autoconocimiento te lo agradecerán.

(Imágenes: Freepik.es)